EL SINDICATO DE CUSTODIOS REPUDIA LA ÚLTIMA PARITARIA Y EXIGE UN SALARIO DE $2.000.000 EN MANO PARA LOS TRABAJADORES DE SEGURIDAD PRIVADA
La última paritaria de la seguridad privada no representa un avance para los trabajadores. Representa un nuevo retroceso.
Mientras la inflación continúa deteriorando el poder adquisitivo y miles de vigiladores apenas logran sostener a sus familias, UPSRA y la cámara empresaria CAESI firmaron un acuerdo que, lejos de recuperar el salario, incorpora nuevos descuentos y nuevas condiciones que vuelven a perjudicar a quienes todos los días sostienen una actividad esencial.
Desde el Sindicato de Custodios expresamos nuestro más enérgico repudio a este acuerdo y exigimos la inmediata reapertura de la negociación salarial para alcanzar un salario mínimo de $2.000.000 de bolsillo, acorde con la responsabilidad y el riesgo que implica la actividad.

UN AUMENTO QUE EMPIEZA DESCONTANDO PLATA
La paritaria establece seis cuotas del 3%.
Sin embargo, el propio acuerdo incorpora un aporte solidario del 2% para los trabajadores no afiliados.
Es decir, el primer aumento prácticamente comienza con un descuento.
Pero la contradicción no termina ahí.
Quienes decidan afiliarse a UPSRA tampoco conservarán íntegramente ese incremento, ya que dejarán de aportar el 2% solidario para comenzar a pagar el 3% de cuota sindical.
En definitiva, tanto el trabajador no afiliado como el afiliado terminan viendo cómo una parte sustancial del primer aumento vuelve nuevamente a manos del sindicato.
La paritaria termina garantizando mayor recaudación para la estructura sindical antes que una verdadera recuperación salarial para quienes trabajan.
LA CLÁUSULA DEL VIÁTICO: EL MAYOR GOLPE AL BOLSILLO
Si el aporte del 2% ya genera un fuerte rechazo, la incorporación del nuevo anexo sobre viáticos provoca una preocupación todavía mayor.
El acuerdo condiciona el cobro del viático a la cantidad de días efectivamente trabajados.
Eso significa que un trabajador mensualizado puede perder parte importante de su salario si estuvo de vacaciones, con licencia médica, con licencias legalmente previstas o simplemente porque la empresa le asignó menos servicios.
Resulta inadmisible que una actividad claramente mensualizada termine incorporando mecanismos propios de sistemas jornalizados.
Mientras afirman cobrar un aporte por el supuesto «uso del convenio», en la misma negociación modifican una de las cláusulas que más afecta el ingreso mensual de los trabajadores.
Es una contradicción imposible de explicar.
¿COBRAR POR EL USO DEL CONVENIO? PRIMERO HAGAN QUE EL CONVENIO SE CUMPLA
UPSRA sostiene que el nuevo aporte encuentra fundamento en el uso del Convenio Colectivo 507/07.
La realidad demuestra otra cosa.
En numerosas provincias todavía existen vigiladores que realizan jornadas básicas de 240 y hasta 250 horas mensuales con salarios que no alcanzan los $800.000.
Continúan las diferencias salariales entre provincias.
Siguen las denuncias por horas extras impagas, categorías incumplidas, feriados mal liquidados y adicionales que nunca llegan al bolsillo del trabajador.
Entonces la pregunta es inevitable:
¿Cómo pueden cobrar por el uso de un convenio que ni siquiera logran hacer cumplir en gran parte del país?
UNA REPRESENTATIVIDAD CADA VEZ MÁS CUESTIONADA
Otro dato resulta imposible de ignorar.
En la última elección sindical de UPSRA participaron aproximadamente 2.000 trabajadores sobre un padrón cercano a los 10.000 afiliados.
Para el Sindicato de Custodios, ese nivel de participación refleja una profunda crisis de representatividad y legitimidad.
Por ese motivo, la organización adelantó que analizará distintas acciones judiciales y administrativas vinculadas al nuevo aporte solidario, sosteniendo que una medida de semejante impacto económico sobre miles de trabajadores merece un amplio respaldo democrático y un serio debate sobre su alcance.
MÁS DE CINCUENTA AÑOS Y LOS MISMOS PROBLEMAS
Después de décadas de conducción, los trabajadores siguen preguntándose:
¿Por qué continúan las enormes diferencias salariales entre provincias?
¿Por qué la obra social fue intervenida y sigue acumulando reclamos por sus prestaciones?
¿Por qué gran parte del país continúa sin policlínicos, sanatorios o infraestructura propia para los trabajadores?
¿Por qué siguen existiendo denuncias permanentes por incumplimientos del convenio colectivo?
Cada nuevo descuento exige una explicación.
Y los trabajadores hace tiempo dejaron de conformarse con promesas.
AHORA TAMBIÉN APARECE EL FAL
Como si todo esto no fuera suficiente, el Sindicato de Custodios manifestó su preocupación por la futura implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL).
La organización sostiene que la incorporación de este mecanismo podría representar un nuevo cambio profundo en las relaciones laborales del sector y reclamó que cualquier modificación sea ampliamente debatida, con plena participación de los trabajadores y sin afectar derechos adquiridos.
NO DESCARTAMOS NINGUNA MEDIDA
Frente a este escenario, el Sindicato de Custodios informó que impulsará todas las acciones que considere necesarias para defender los derechos de los vigiladores.
Entre ellas se analizan presentaciones judiciales, reclamos administrativos, movilizaciones, medidas gremiales y acciones frente a las cámaras empresarias y las autoridades laborales.
Los trabajadores de seguridad privada no necesitan más descuentos. Necesitan salarios dignos, un convenio que realmente se cumpla en todo el país y organizaciones sindicales que defiendan sus derechos, no que conviertan cada negociación paritaria en una nueva carga sobre el bolsillo de quienes sostienen la actividad.