CINCO AÑOS DE PPC, SILENCIO INSTITUCIONAL Y UNA CAUSA FEDERAL: LA TRAMA QUE PONE BAJO LA LUPA A LA CONDUCCIÓN DE UPSRA Y AL SISTEMA DE CONTROL ESTATAL
La seguridad privada argentina enfrenta hoy una de las investigaciones más sensibles de su historia reciente. Lo que comenzó en 2020 como una herramienta excepcional en el marco de la pandemia terminó convirtiéndose en un mecanismo extendido durante cinco años. Ahora, ese esquema está bajo análisis de la Justicia federal.
El 23 de febrero de 2026 quedó radicada la causa CFP 700/2026 en el Juzgado Federal N°12. El expediente investiga la aplicación masiva de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC), la eventual afectación de aportes previsionales y la posible responsabilidad de dirigentes sindicales, empresas de seguridad privada y funcionarios que intervinieron en la tramitación y homologación de esos acuerdos.

En la denuncia se mencionan integrantes de la conducción de UPSRA, entre ellos Ángel García y Diego García, junto a autoridades del área laboral nacional. La causa está en etapa preliminar y no hay imputaciones formales. Pero el ingreso al fuero federal cambió el escenario.
2020: EL INICIO DEL MECANISMO
Marzo de 2020. Emergencia sanitaria. Caída de actividad en múltiples sectores. El Procedimiento Preventivo de Crisis —previsto en la Ley 24.013— comenzó a utilizarse como herramienta excepcional.
En el sector de la seguridad privada, la figura se aplicó bajo el argumento de reducción de servicios y caída de contratos.
Sin embargo, mientras otras actividades retomaban niveles de facturación normales en 2021 y 2022, en seguridad privada los PPC continuaron.
La clave del debate no es la legalidad del instrumento en sí, sino su aplicación prolongada y masiva.
2021–2023: EL CRECIMIENTO DEL NO REMUNERATIVO
Durante esos años comenzaron a detectarse liquidaciones salariales con porcentajes crecientes en carácter no remunerativo. En algunos casos, según las denuncias presentadas, entre el 70% y el 100% del haber mensual.
La consecuencia directa de ese esquema es conocida: reducción de aportes jubilatorios y contribuciones patronales.
El impacto proyectado por los denunciantes sostiene que, si el mecanismo se aplicó durante años sin crisis acreditada en cada empresa, el efecto acumulado sobre el sistema previsional podría ser significativo.
Fue en ese contexto cuando la Agrupación Nacional 9 de Julio inició un trabajo técnico sistemático.
EL INFORME QUE ROMPIÓ EL SILENCIO
Mientras el tema no ocupaba la agenda pública del gremio, la Agrupación Nacional 9 de Julio comenzó a recopilar documentación:
Recibos de sueldo , Porcentajes no remunerativos, Comparativas interanuales, Estimaciones de aportes.
Listados preliminares de empresas que aplicaron PPC,
El informe fue presentado ante:
Secretaría de Trabajo de la Nación.
Ministerio de Capital Humano.
ANSES.
ARCA.
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Superintendencia de Servicios de Salud.

Según consta en las presentaciones administrativas, la agrupación advertía sobre la necesidad de revisar homologaciones, verificar crisis empresariales reales y auditar el impacto previsional.
Durante meses no hubo respuestas públicas contundentes.
2024–2025: LA ACUMULACIÓN DE DENUNCIAS
A la Agrupación Nacional 9 de Julio se sumaron otros espacios opositores:
Agrupación SUR.
Autoconvocados 1982.
Lista 7 “Roja y Blanca”.
Sectores vinculados al Sindicato de Custodios.
Las presentaciones ya no se limitaban a los PPC. También alcanzaban a la obra social OSPSIP, solicitando auditorías financieras, información patrimonial y respuesta a reclamos de afiliados.
El reclamo común era la falta de control efectivo por parte de organismos estatales.
2026: EL INGRESO AL FUERO FEDERAL
El salto institucional se produjo con la radicación penal en febrero de 2026.
El expediente CFP 700/2026 deberá determinar:
Si las empresas acreditaron crisis real.
Si los expedientes cumplieron los requisitos formales.
Si hubo audiencias tripartitas efectivas.
Si las homologaciones fueron fundadas.
Si existió perjuicio al sistema previsional.
Si hubo responsabilidades administrativas o penales.
La investigación podría requerir:
Pericias contables.
Análisis de balances empresariales.
Revisión de actuaciones administrativas.
Pedidos de informes a organismos nacionales.
EL ROL DEL ESTADO BAJO EXAMEN
La pregunta política es inevitable.
Si el mecanismo se aplicó de forma masiva durante cinco años:
¿Qué controles realizó la autoridad laboral?
¿Se verificó empresa por empresa la existencia de crisis?
¿Hubo auditorías posteriores?
¿Por qué no hubo respuestas contundentes a las denuncias administrativas?
¿Qué seguimiento hizo la Superintendencia respecto de los reclamos vinculados a la obra social?
La causa federal no sólo examina decisiones sindicales o empresariales. Examina el sistema de control.
LAS EMPRESAS Y LA RESPONSABILIDAD EMPRESARIAL
Las denuncias incluyen un listado preliminar de empresas que habrían aplicado PPC desde 2020. Varias mantienen contratos con organismos públicos, municipios y grandes compañías privadas.
La Justicia deberá determinar si esas firmas:
Cumplieron estrictamente la ley.
O si utilizaron el mecanismo más allá del período de crisis real.
El impacto potencial no es menor. El sector emplea a decenas de miles de trabajadores en todo el país.
UNA ETAPA DE DEFINICIÓN
Lo que comenzó como un análisis técnico de recibos de sueldo terminó en un expediente federal.
La Agrupación Nacional 9 de Julio sostiene que fue la primera en advertir el problema cuando no formaba parte del debate público. Otros espacios se sumaron también para fortalecer las denuncias .
Hoy el conflicto ya no se resuelve en comunicados internos ni en asambleas.
Está en manos del Poder Judicial.
Si se detectan irregularidades, el impacto institucional será profundo.
Pero hay algo que ya no puede negarse:
Durante cinco años funcionó un esquema que ahora debe ser explicado ante la Justicia.
Y esa explicación no será política.
Será jurídica.